viernes, 18 de febrero de 2011

Es una rima inacabada...hay mas escrito porque la he hecho para alguien especial...


Nunca se lo preguntes,
puede que no tenga respuesta
o tal vez la mudez oculte
lo que el corazón silencia.
Ayer recordó a Adriana,
estuvo junto a su puerta,
miró… no hay llamada
y María aún sueña
junto a la ardiente arena
de una mar aletargada
que anda echando la siesta.
Paseó muy relajada,
como con somnolencia,
en cada paso que daba
iba notando la ausencia
de canciones dedicadas,
cartas de ida y vuelta.
Miró al cielo enamorado,
todo cubierto de estrellas,
la luna andaba vigilando,
¡cuidado!, el sol despierta.
Piruetas hay en el aire
de un mano a mano de fuerzas,
el silencio no es desaire
pero se alejó el poeta
mientras con el Rosa Rosae
prende el fuego Labordeta.
¡Qué lejos está la luna!,
¡qué cerca la miseria!,
La mar, sola como la una,
besa la arena y se aleja
y en el vacío se acuna
con el canto de sirenas.

martes, 1 de febrero de 2011

Un osito le regalaron por Reyes
lo deseaba y quería tanto
que por no saber de quereles
terminó por asustarlo.
La niña por los rincones
deja huellas con su llanto,
su corazón no entiende
que el osito esté asustado.
Al llegar la media noche
sueña con poder abrazarlo
y al amanecer entristece
por no tenerlo entre sus brazos.

martes, 4 de enero de 2011

mago de oz - Deja de Llorar (Y Vuélvete a levantar)

hay que seguir el camino,...que este año sea un año de autenticidad para todas y cada una de las personas. Rosa de Alejandría, no podemos esperar menos de la vida... suena el despertador y hay que levantarse... FELIZ 2011 a todos y a todas

sábado, 18 de diciembre de 2010

No lo olvida, no es posible,
impulsos de las mareas,
silencios en escaparate
donde la luna refleja
sueños de hiel y chocolate.
¿Amar sin amar?
¿Vivir sin vivir?
Impulso helado de mirada gris…
silencios gritados,
palabras calladas,
dolores intensos donde el frenesí
calla a la aurora,…
se escucha el canto del colibrí.
Una llamada
despereza el alma dormida,
se vuelve a dormir
en sueños de luna
que quieren pedir
deseos a estrellas…
llanto, amargura,
paso de baile,
nana de cuna.
Camino de soles,
reflejo de ría,
silencios, palabras,…
himno de valentía
en sueños de plata
de nevada fría.

domingo, 5 de diciembre de 2010

La niña y el río: reencuentro

Hacía tiempo que no conectábamos. Yo sabía que andabas por algún lugar cerca de tu cuna de nacimiento. Manuel, el niño de mirada traviesa, seguía manteniéndola a pesar del paso del tiempo, me lo dijo. Conectamos por casualidad. Intercambiamos impresiones durante horas intentando recomponer recuerdos desperfilados por las diferentes versiones influenciadas por las vivencias individuales. Fueron momentos agradables. Supe, por el, que un día pasé por ese pueblo donde vives, no me detuve porque no sabía que allí tenías tu hogar, solo recuerdo el nombre. Habíamos perdido el contacto. Nunca me alegraré tanto de una llamada como la que me hizo Manuel aquel día para comunicarme que regresarías al lugar de tus raíces. Contesté sin pensarlo, no lo necesitaba hacer,… “dale mi teléfono, quiero verla”.

Pasaron los días esperando tu llamada, creí que nunca vería tu número reflejado en mi vieja pantalla, pero lo hiciste aunque tuvimos que salvar mi problema con la cobertura de la operadora. Me sentía inquieta esperando ese almuerzo en el lugar donde un año antes varios días compartimos alimentos y muchas horas de reflexión Manolo -así le sigo llamando- y yo.

Sonó el timbre de la puerta, mi alegría era inmensa, salí a abrir… físicamente habías cambiado, no venías sola. Se rompieron todas mis dudas, todos mis temores. Se que ese día recuperamos parte del tiempo y que un nexo nos une de forma natural. Ese día supuso un grato reencuentro que deseo perdure. Dije que te vería, que iría a tu encuentro. Me ofreciste tu casa, me invitaste a compartir horas de vivencias contigo y con los tuyos. Reconozco que soy perezosa, pero mi deseo es ir. Claro que iré porque somos parte de unas raíces que se niegan a morir.

Recuerdo la expresión de tus ojos que me llevan hasta otros ojos ya inexistentes. Me acurruco entre las sábanas del recuerdo y llego hasta los Ridao para envolverme en el chal de sus silencios, en ese amor incondicional que nunca se grita pero que existe en el fondo del arcón de sus almas… entonces los silencios se erigen como fortaleza, como genio indomable según las interpretaciones de quienes juzgan. Tras la capa de hielo hay un amor amante y desinteresado que sufre sin apenas susurrar su dolor.

Sentí enorme placer en ese reencuentro, no lo dudes, que no te haga dudar mi silencio. Hoy Marisol, arropada por las sábanas del recuerdo, tengo dulces sensaciones que me producen el regreso a las vivencias de antaño junto a esos antepasados incomprendidos. Hoy comprendo lo que antes no supe ver porque yo también soy silencio y llevo una espina adormecida acunada por lo que me legó el tiempo. Tal vez por eso soy capaz de entender lo que expresan los silencios.

viernes, 3 de diciembre de 2010

La luna

Las palabras son como aguas
que no llevan a algún lugar,
son como hechos hueros
que nunca sus frutos dan.



Ritmo de cante flamenco,
vibraciones de guitarra,
cuerdas tensas en un hueco
hacen sonar dulces acordes
que tienen eco en un cuerpo
al compás de amaneceres
alentados por el sueño
de ardientes corazones
que buscan paz y consuelo.
Sedientos van de deseos
al compás de soledades,
repiques de taconeos,
bamboleo de ideales.
Unos ojos miran al cielo,
las estrellas tienen baile,
la luna por un lucero
exhala, de forma entrañable,
un suspiro que es pionero
en expresar lo inexpresable.
Se oye el eco del viento,
la danza es imparable,
va conquistando sueños,
libertades impensables.
Castañuelas de un te quiero
van rompiendo los silencios
en miles cristales pequeños
y unas alas de mariposas
intentan alzar el vuelo
para besar a la luna
y hacer realidad su sueño.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Un dia, en el estanque de mi vida, me encontré con un patico que me inspiró para escribir esto

Una ráfaga de tibia brisa
recorre el alma callada,
hay jazmines, hay sonrisas,
bajo el manto de palabras
que nacen en el manantial
de ilusiones acariciadas.
En el horizonte inmenso
se posan con nostalgia
la calidez de los besos
y la desnudez del alma.
Una mano extendida
quiere acortar distancias
esperando a otra mano
que entre sus dedos entrelaza
con ese calor humano,
con firmeza, con nostalgia,
dando viveza a los campos
y da luz a las miradas.
Caricias de los luceros,
procreación de esperanzas
gestadas bajo un cielo
y sobre la arena blanca.
Cerca,… muy lejos,
se haya abierta una ventana
donde se divisan cerros
y campiñas almidonadas…
unos ojos que se asombran
al contemplar la mañana
de ese futuro incierto
de la esperanza soñada
y depositan un beso
en la ladera del alba