martes, 17 de enero de 2012

Me felicitó el osito,
oso ya destripado,
sintió la niña enojo
por ese amor olvidado
que quizá no es rastrojo...
quizá no haya arrinconado.

No importa, es igual...
de nada se estará acordando
ya que el oso le trató mal
ya que nadie se ha acordado
de aquel ese dulce lugar
de juegos y de regalos.

Le amó...de dudas no hay lugar,
él sí que...no le ha amado,
pues le ha de recordar
sueños no olvidados.

El, olvida con quien está,
llama a su ¿examor? a escondidas,
le dice que le responda
cuando la otra ande adherida
a su trabajo, es ocasión
para de forma distendida
hablar con el corazón
para no dejar herida
y tener gran ocasión
para amar a escondidas.

La otra, calla, se rebela,
le habla de desamor,
el le habla agradecido
de lo que un día le ocurrió.

Ella le habla de la madre de sus hijos
que eso si que es amor
el le habla de la otra
ella siente desamor.

Mas malhaya el impostor,
malhaya a desagradecidos,
ella calla...si hay dios
que dios reparta castigos.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso poema, te digo que a veces se quiere tanto a una persona que se le toleran ciertas libertades, incluso se le permiten ciertas actitudes que uno cree que se podran solucionar con el dialogo. Si esa persona no quiere darse cuenta de las heridas que va produciendo con su actitud, que no siga "mordiendo la mano qeu le da de comer", porque si tensa demasiado la cuerda, no solo se rompera la cuerda por la presion , si no que posiblemente, seas tu la que cortes esa cuerda antes de tener qe seguir soportando la presion. Eres fuerte y lo vas a conseguir. No pretendas qeu nadie se de cuenta de tu dolor ni de tu sufrimiento, pero coge la saten por el mango y cuando lo creas conveniente , pon las cartas sobre la mesa, puedes hacerlo y lo haras. UN ABRAZO

Anónimo dijo...

A veces uno no quiere hacer daño. Y se hace daño uno mismo por no querer hacer daño, todo va en dos direcciones. A veces uno confía en alguien que no lo merece, nunca se es demasiado viejo para practicar la ingenuidad. A veces cuesta mucho dar la razón a alguien, el “te lo dije” es algo que a nadie le gusta escuchar, y es que, a veces, somos tan soberbios que pensamos que la razón esta siempre de nuestro lado. Y no, no lo esta. Creemos que el otro es un malpensado. Y no, no lo es. A veces, el otro acierta. Y a veces, el que no es demasiado viejo para practicar la ingenuidad se la pega. Porque, a veces, tropezamos en la vida con personas retorcidas.

Vera (jarra 4 picos) dijo...

Anónimo 1; es cierto lo que dices, al menos eso pienso yo ya que conozco" entrecomillado" la historia. Gracias por contestar a esta rima. Un beso

Vera (jarra 4 picos) dijo...

Aónimo 2... la ingenuidad dicen que es el pecado de los poetas, poetisas,...amantes de la poesía, pero es cierto que cuando una persona ingenua despierta, se despereza y sacude de sueños y al analizar la verdad se dice...¿quo vadis? la respuestas es muy racional y muere el poeta y la poetisa deja de soñar y destroza las odas y rimas al amdo y al sumergirse en las olas del mar canta al sol,... canción del buen amado. Un dulce beso... No habrá ingenuidad que apueste sin mas

Anónimo dijo...

Desde Dijon capital de la Bourgogne
un fuerte abrazo.
quo vadis

Anónimo dijo...

Desde la Borgogne, un saludo.
Quo vadis.